Oración Padre Nuestro, Avemaría, Gloria y Credo

Oración Padre Nuestro, Avemaría, Gloria y Credo

Desde chicos estamos aprendiendo oraciones muy lindas que nos hacen sentir mejor. En tiempos tristes una buena oración pueden ayudarnos a sanar nuestro corazón y calmarnos. En esta oportunidad conoceremos cuatro de estas, oraciones elementales que todo buen católico debe conocer a la perfección.

Oración Padre Nuestro

El padre nuestro es una oración clásica y  muy hermosa que te acompañará en tiempos difíciles:

“Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre, ven a nosotros tu reino; haz señor  tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;

no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

Amén.”

Oración Ave María

El Ave María, también es conocido como el saludo a la madre María y va de la siguiente forma:

“Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo;

bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.

Amén.”

Oración Gloria

El gloria al padre es una forma de elevar al señor en las alturas un agradecimiento, desde el corazón:

“Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en un principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.

Amén.”

Oración el Credo:

Existen dos tipos de credos, ambos son una maravillosa profesión de fe y los conocernos a continuación:

Credo de los Apóstoles

“Creo en Dios Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor. Que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo; nació de Santa María Virgen. Padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos. Subió a los cielos; está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.

Creo en el Espíritu Santo. La Santa Iglesia Católica; la comunión de los Santos. El perdón de los pecados. La resurrección de la carne. La vida perdurable.

Amén.”

Credo Niceno-Constantinopolitano

“Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos. Dios de Dios, luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho, que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María la Virgen, y se hizo hombre; por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.

Amén.”

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