oracion a fray leopoldo de alpandeire

Oración a Fray Leopoldo de Alpandeire

Vida y obra del Beato San Leopoldo de Alpandeire

Es conocido según los relatos de su historia que es oriundo de Málaga, de la localidad de Alpandeire en España. Sus orígenes se remontan al 24 de junio de 1864 siendo el primogénito de una familia cuyo oficio era dedicarse a los trabajos arduos del campo, recibiendo el sacramento del bautismo el día 29 del mismo mes con el nombre de Francisco Tomás de San Juan Bautista, es decir Fray Leopoldo.

Siendo aún lo bastante joven, se dedica a las labores del campo, lo que le fue reafirmando su espiritualidad, bondad y fe para practicar la caridad con los que lo rodeaban. Alrededor de 1894 a sus 35 años de edad, decidido congregarse en la hermandad de frailes capuchinos, asumiendo el rol de hermano lego para ocuparse de las actividades manuales y de los asuntos seculares del monasterio en Sevilla.

Los siguientes años de su vida los dedicó a algunas actividades domésticas, y entre ellas ser el limosnero en el convento de Granada hacia el año 1914. Todas las actividades que realizó en el transcurso de su vida le han dado poder espiritual para alcanzar su beatificación, ya que realizo un excelente ejercicio de apostolado siendo un excelente ejemplo para su entorno y en especial durante las revueltas que tuvieron lugar en España para la época.

Para el año de 1956, un 9 de febrero su vida sucumbio a la edad de 92 años. Por fin su alma alcanzó un estado glorioso al lado de nuestro señor. Su tierra natal lo lloro infinitamente, y al momento de su sepelio lo encaminaron hacia el monasterio al que pertenecía.

Para todos los que tenemos una verdadera fe y entrega desde el corazón,  Dios lo recibe con amor en su diestra, para continuar el camino de alabanza y fervor, usando un poco de su tiempo en el realizar y recibir el bien.

El oficio por el que más se conoció fue como limosnero, a lo que se entregó con humildad hacia el camino del señor, por lo que una vez siendo beato puede acompañarnos en nuestro camino como hermanos, y abrir nuestros corazones para recibir la voz del Espíritu Santo para llevar una vida sin ostentosidades, alcanzando el gozo divino y la gran alegría que nos brinda sabernos hijos de Dios.

Oración a Fray Leopoldo de Alpandeire

Hoy vengo ante ti Fray Leopoldo De Alpandeire, como un ser humilde, como un ser cansado y vulnerable que clama al cielo ayuda, porque simplemente ya no lo soporto más, hoy vengo a ti con el corazón en la mano, con la verdad en la boca y con los ojos cansados, cansado de que todo este mal, cansado de la idea de rendirme y con la firme conciencia de que tu podrás ayudarme.

Tengo miedo, pero la fe en ti me hace levantarme cada mañana, tengo hambre pero la fe en ti sacia mi hambre, tengo incertidumbre, pero la fe en ti me hace dormir tranquilo, tengo ansiedad, pero saber que vas ayúdame me hace calmarme, es por eso que confió en ti, es por eso que pongo mis problemas en tus manos pues sé que me ayudaras.

No me importa lo que digan los demás pongo en ti mi fe, no importa que el dolor sea insoportable, sé que actuarás y harás en mí tu obra para bien, sé que me estas escuchando, porque te estoy hablando desde el corazón, desde la humildad, desde las ganas de seguir adelante, sé que me escuchas porque me amas, porque eres bondadoso, porque te importo, porque sabes que es lo que está pasando.

Abro mis manos ante ti, en señal, de fe, de inquebrantable fe, abro mis manos en señal de que ya me canse de luchar solo y de que sé que a tu lado todo será mucho más fácil. Abro mis manos en señal de amor, de reverencia, suelto hoy ante ti amado Fray todos y cada uno de mis miedos, pues sé que puedo confiar en ti, pues sé, que tú lo estás tomando en tus manos para transformarlo en luz.

Sé que aunque la noche sea oscura tú y Dios encenderán las estrellas para mostrarme en camino, hoy más que miedo tengo fe, más que fe tengo esperanza de que me vas a escuchar y que todo va a estar bien. Fray Leopoldo De Alpandeire, te manifiesto en esta hora y en este santo momento, en el que Dios me permite abrir mi corazón todo aquello que me aqueja, (Di tu petición) te pido que intercedas por mí y me ayudes, tengo mi fe en ti. ¡Confió en ti! Amén y Amén.

A Fray Leopoldo se le atribuyen gran cantidad de favores, los españoles en sus causas han sido favorecidos gracias a la fe infinita que profesan por él. Muchos son los relatos que nos comparten de sus milagros ante muchas y variadas circunstancias.

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